domingo, 1 de mayo de 2011

Juan Pablo II, elevado a los altares






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1 comentario:

Beatriz dijo...

La verdad, no creí que iba a vivir un momento tan hermoso. Saber que es beato y haberlo visto, haberlo escuchado. Nunca nadie me movilizó tanto como Juan Pablo II. Fue, es y será la imagen de la humildad y la comprensión.
Gracias, Padre, por compartir esto tan maravilloso.