martes, 28 de junio de 2011

El día a día del Papa Juan Pablo II


Juan Pablo II, que marcó a la Iglesia con su incansable trabajo pastoral de muchas horas, su inagotable sentido de la oración y su entusiasmo por los jóvenes, permanecerá por siempre en la memoria de la gente.

Su día a día, durante los 26 años de vida dentro del Vaticano, lo comenzaba muy temprano de la mañana, con sus primeras oraciones y meditaciones, luego a las 7 de la mañana celebraba la misa en su capilla privada, ante la presencia de 50 huéspedes provenientes del todo el mundo, quienes requerían de una invitación de su secretario privado, monseñor Stanislaw Dziwsiz.

Una hora después se tomaba unos minutos para desayunar. Las encargadas de preparar estos alimentos eran religiosas polacas y miembros de su misma orden polaca arreglaban el apartamento del pontificio.

El Papa solía comer livianamente en el desayuno y para este, el queso y la ensalada eran sus favoritos.

A las 9 de la mañana el pontífice, en ese entonces de 82 años, se dirigía a su estudio para sostener  reuniones con sus colaboradores más cercanos y discutir la agenda del día. Finalizada la reunión, se quedaba totalmente solo y cerraban las puertas del estudio. Este era el momento de reflexión, pensamiento creativo y producción escrita.

Su gran pasión: Dios y el trabajo

Su pasión por revelar al mundo que lo más grandioso sobre la Tierra es el amor de Dios lo convirtió en misionero, en un incansable anunciador del Evangelio en todos los rincones del planeta. Convirtiendo así al mundo en su parroquia.

Para finalizar su mañana pastoral Juan Pablo II, conocido como el Papa de los récords, a las 11 de la mañana iniciaba las audiencias privadas, en estas recibía a jefes de Estado, monarcas, diplomáticos, líderes políticos, u otros huéspedes importantes.

Cada visitante de Juan Pablo II, que en repetidas veces se quedaba inmóvil rezando durante horas, se iba con el recuerdo del apretón de manos y con una foto con el Papa sonriente.

El tiempo entre las 12 de la tarde a la 1 de la tarde, antes del almuerzo, estaba reservado para las audiencias en grupo, que superaban a las 2.000 personas que se reunían en la Moderna Sala de Audiencia Pablo VI. Los días miércoles el Papa daba una audiencia general en la Plaza y en la Basílica de San Pedro. Media hora más tarde invitaba a sus huéspedes a comidas de trabajo, igual que lo hacía en algunas ocasiones en el desayuno.

El Santo Padre se concedía 30 minutos de descanso después del almuerzo y luego realizaba una hora de ejercicio físico.

A las 2 de la tarde reanudaba su trabajo en su estudio; durante este tiempo no recibía visitas, estas iniciaban hasta a las 6:30 de la tarde, era el momento de las reuniones administrativas con los oficiales de la Curia.

Cuando su reloj marcaba las 7:30 de la noche, disfrutaba de su cena, la que acompañaba de un postre polaco, su preferido. Antes de ir a la cama, se permitía media hora de lectura. Antes de retirarse, el Santo Padre rezaba las oraciones de la noche en su capilla privada. Alrededor de las 11 de la noche se apagaban las luces del apartamento del Papa.

Reina María Aguilar
.

sábado, 18 de junio de 2011

Juan Pablo II y el Padre Jozo


Queremos compartir con Uds. lo que fue reportado el pasado sábado 24 de agosto de 2002, en la edición vespertina del diario de Zagreb, Vercernji List.

El encabezado señala: "Un gesto sorprendente del Vaticano. El Papa agradece al Padre Jozo por Medjugorje!" La fotografía de la portada fue tomada cuando el Santo Padre saludó al Padre Jozo en 1992, en medio de la guerra bosnia. En esa ocasión, el Papa le dijo: "¡Yo estoy con ustedes, protejan Medjugorje! ¡Protejan los mensajes de Nuestra Señora!"

El artículo del periódico muestra también al Padre Jozo en su escritorio, leyendo la carta del Papa, con un pie a la izquierda de la foto: "El Papa firmó una nota de agradecimiento al Padre Jozo Zovko." La traducción del artículo dice lo siguiente:

Siroki Brijeg - El mundialmente conocido Franciscano, Fr. Jozo Zovko, quedó más que sorprendido cuando llegaron unos peregrinos polacos para agradecerle los veintiún años de dar testimonio de las apariciones de Medjugorje, especialmente cuando le entregaron una nota de agradecimiento firmada personalmente por la mano temblorosa de su compatriota más conocido, Juan Pablo II.

De hecho, luego de retornar de Polonia, el Papa la escribió desde el Vaticano para agradecerle personalmente y enviarle su bendición apostólica al Padre Jozo Zovko. Nuestra Polonia está agradecida por cada una de sus palabras, por todo lo que Ud. ha hecho por nosotros, dijo la colaboradora del Papa, Krystyna Gregorezyk, quien personalmente le entregó la nota de agradecimiento al Padre Jozo en la iglesia de Siroki Brijeg.

Hasta ahora he recibido cientos de regalos y notas de agradecimiento, pero ninguna puede compararse con ésta. Estoy gratamente sorprendido, dijo un visiblemente conmovido Padre Jozo a nuestro periódico. "El Padre Jozo Zovko es miembro de la Provincia Franciscana de Hercegovina. Como testigo de las apariciones de Medjugorje, él se ha convertido en uno de los sacerdotes más conocidos en el mundo. Muchas tribus lo han hecho su jefe y está igualmente relacionado con muchas curaciones milagrosas. De acuerdo a una encuesta conducida por "The Daily Catholic", el Padre Jozo ha sido elegido como uno de los veintinueve Católicos del siglo."

Adjuntamos un escáner de la Bendición Apostólica de Juan Pablo II al Padre Jozo.  En el texto original en italiano de la carta del Santo Padre se lee:

Benedizione Apostolica a Padre Yozo Zovko, o.f.m. ed invoco nuova effusione di grazie e favori celesti e la continua protezione della Beata Vergine Maria" Joannes Paulus II Traducción al español: "Imparto de corazón una Bendición Apostólica particular al Padre Jozo Zovko, o.f.m. e invoco una nueva efusión de gracias y favores celestiales y la continua protección de la Bienaventurada Virgen María" Después, su firma manuscrita: Joannes Paulus II

Ahora bien, de acuerdo a lo que reportó Krystyna Gregorezyk cuando presentó el mensaje, la carta fue escrita este mes en Roma justo después del regreso del Papa de Polonia. Krystyna, quien trabaja como colaboradora del Santo Padre en el Vaticano.

En un mensaje verbal al Padre Jozo, transmitido por Krystyna, el Papa dijo también que está agradecido con él por su apostolado en favor de Medjugorje, por lo que el Padre Jozo está haciendo y ha hecho hasta ahora. El Papa dijo que estaba feliz de darle un signo de apoyo.

Krystyna dijo que el Papa estuvo muy contento durante ese desayuno y que hizo muchas preguntas sobre Medjugorje. También se puso feliz al oír los testimonios acerca de Medjugorje que los peregrinos polacos le reportaron. Por supuesto, habría que hacer mayores investigaciones sobre este suceso increíble. Sin embargo, hoy parece que ésta es la primera palabra de aliento personal escrita por el Papa, hecha pública por los medios, a un testigo de Medjugorje.

Esta sencilla carta es un documento tangible y visible del apoyo del Santo Padre y su agradecimiento de corazón y aliento que envió al Padre Jozo por medio de Krystyna. Alentamos a todos a difundir esta noticia - que el Santo Padre ha enviado una bendición tan cordial a este campeón de Medjugorje y de las apariciones de Nuestra Señora!

Artículo del diario de Zagreb “Vercernji List” reportado el 24 de agosto de 2002

.

miércoles, 15 de junio de 2011

Me preguntan como reza el Papa...


Me preguntan cómo reza el Papa... Se los agradezco. Quizá convenga iniciar la contestación con lo que san Pablo escribe en la Carta a los Romanos. El apóstol entra directamente cuando dice: «El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad porque ni siquiera sabemos qué nos conviene pedir, pero el Espíritu mismo intercede con insistencia por nosotros, con gemidos inefables» (8,26).

¿Qué es la oración? Comúnmente se considera una conversación. En una conversación hay siempre un «yo» y un «tú». En este caso un Tú con la T mayúscula. La experiencia de la oración enseña que si inicialmente el «yo» parece el elemento más importante, uno se da cuenta luego de que en realidad las cosas son de otro modo.

Más importante es el Tú, porque nuestra oración parte de la iniciativa de Dios. San Pablo en la Carta a los Romanos enseña exactamente esto. Según el apóstol, la oración refleja toda la realidad creada, tiene en cierto sentido una función cósmica.

El hombre es sacerdote de toda la creación, habla en nombre de ella, pero en cuanto guiado por el Espíritu. Se debería meditar detenidamente sobre este pasaje de la Carta a los Romanos para entrar en el profundo centro de lo que es la oración. Leamos: «La creación misma espera con impaciencia la revelación de los hijos de Dios; pues fue sometida a la caducidad -no por su voluntad, sino por el querer de aquel que la ha sometido-, y fomenta la esperanza de ser también ella liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la libertad de la gloria de los hijos de Dios.

En la oración, pues, el verdadero protagonista es Dios. El protagonista es Cristo, que constantemente libera la criatura de la esclavitud de la corrupción y la conduce hacia la libertad, para la gloria de los hijos de Dios.

Protagonista es el Espíritu Santo, que «viene en ayuda de nuestra debilidad». Nosotros empezamos a rezar con la impresión de que es una iniciativa nuestra; en cambio, es siempre una iniciativa de Dios en nosotros. Es exactamente así, como escribe san Pablo. Esta iniciativa nos reintegra en nuestra verdadera humanidad, nos reintegra en nuestra especial dignidad. Sí, nos introduce en la superior dignidad de los hijos de Dios, hijos de Dios que son lo que toda la creación espera.

Se puede y se debe rezar de varios modos, como la Biblia nos enseña con abundantes ejemplos. El Libro de los Salmos es insustituible.

Hay que rezar con «gemidos inefables» para entrar en el ritmo de las súplicas del Espíritu mismo.
Hay que implorar para obtener el perdón, integrándose en el profundo grito de Cristo Redentor (cfr. Hebreos 5,7).
Y a través de todo esto hay que proclamar la gloria. La oración siempre es un opus gloriae (obra, trabajo de gloria).

El hombre es sacerdote de la creación. Cristo ha confirmado para él una vocación y dignidad tales. La criatura realiza su opus gloriae por el mero hecho de ser lo que es, y por medio del esfuerzo de llegar a ser lo que debe ser.

También la ciencia y la técnica sirven en cierto modo al mismo fin. Sin embargo, en cuanto obras del hombre, pueden desviarse de este fin. Ese riesgo está particularmente presente en nuestra civilización que, por eso, encuentra tan difícil ser la civilización de la vida y del amor. Falta en ella el opus gloriae, que es el destino fundamental de toda criatura, y sobre todo del hombre, el cual ha sido creado para llegar a ser, en Cristo, sacerdote, profeta y rey de toda terrena criatura.

Sobre la oración se ha escrito muchísimo y, aún más, se ha experimentado en la historia del género humano, de modo especial en la historia de Israel y en la del cristianismo. El hombre alcanza la plenitud de la oración no cuando se expresa principalmente a sí mismo, sino cuando permite que en ella se haga más plenamente presente el propio Dios. Lo testimonia la historia de la oración mística en Oriente y en Occidente: san Francisco de Asís, santa Teresa de Jesús, san Juan de la Cruz, san Ignacio de Loyola y, en Oriente, por ejemplo, san Serafín de Sarov y muchos otros.

Autor: SS Juan Pablo II
Fuente: "Cruzando el Umbral de la Esperanza"

.

sábado, 11 de junio de 2011

Ven Espíritu Creador


Rezada a diario por el Papa Juan Pablo II:


Ven, Espíritu Creador,
visita las almas de tus fíeles
y llena de la divina gracia los corazones,
que Tú mismo creaste.

Tú eres nuestro Consolador,
don de Dios Altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.

Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú, el dedo de la mano de Dios;
Tú, el prometido del Padre;
Tú, que pones en nuestros labios
los tesoros de tu palabra.

Enciende con tu luz nuestros sentidos;
infunde tu amor en nuestros corazones;
y con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra débil carne.

Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto la paz,
sé Tú mismo nuestro guía,
y puestos bajo tu dirección,
evitaremos todo lo nocivo.

Por Ti conozcamos al Padre,
y también al Hijo;
y que en Ti, Espíritu de entrambos,
creamos en todo tiempo.,

Gloria a Dios Padre,
y al Hijo que resucitó,
y al Espíritu Consolador,
por los siglos infinitos. Amén.


V. Envía tu Espíritu y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos
Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a tu Espíritu para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén.


* En Enero de 1980, Juan Pablo II, hablando a un grupo de la renovación carismática dijo:

Yo desde pequeño aprendí a rezarle al Espíritu Santo. Cuando tenía 11 años, me entristecía porque se me dificultaban mucho las matemáticas. Mi padre, me mostró en un librito el Himno '"VEN CREADOR ESPIRITU"', y me dijo: Rézalo y verás que El te ayuda a comprender. Llevo más de 40 años rezando este himno todos los días y he sabido lo mucho que ayuda el Divino Espíritu.

.

martes, 7 de junio de 2011

¿Y si Karol hubiera dicho "no"?


Este artículo fue escrito con relación a la beatificación de Juan Pablo II el día 1º de mayo de 2011. El autor es el Padre José María Salaverri sacerdote marianista.

Hace seis años, en esa misma plaza de San Pedro, el mundo entero despedía a uno de los hombres más influyentes de nuestro tiempo. Hoy en esa misma plaza lo aclamamos como santo. En los periódicos del mundo habrá de todo. Unos recordarán estadísticas alucinantes de ese Papa excepcional; por ejemplo: 133 países visitados, recorriendo 1.300.000 kilómetros. Otros recordarán su influencia en la caída del imperio soviético. Otros las Jornadas de la Juventud con los auténticos baños de multitudes que se dio. Otros darán la noticia en una columnita en páginas interiores. De todo habrá…

Pero nosotros el 1 de mayo recordaremos que toda esa actividad era fruto de una vida espiritual intensa, de un amor desbordante a Cristo, de una llama interior que deseaba que ese Amor fuera compartido con todos. ¡Qué bien tan inmenso ha hecho a tantas personas su entrega total! Pero esa estadística -que es la que de verdad importa- sólo la conoceremos en el cielo.

Un momento clave en su vida
.
Hay un episodio en la biografía del joven polaco Karol Woytyla que da mucho que pensar. Lo resumo:

Una tarde, durante un ensayo de teatro, Karol sorprendió a todos al decirles: “Voy a ser sacerdote”. Halina K., protagonista con él en muchas obras, se quedó impresionada; le admiraba tanto y le conocía tan bien, que pensó que Karol lo tenía perfectamente meditado. La misma reacción tuvieron otros compañeros. Pero no faltaron quienes intentaron convencerle de que estaba equivocado. Tadeusz Kudlinski, fundador del grupo teatral, empezó a hablarle de la parábola de los talentos: “A ti Dios te ha dado el talento de un gran actor, y si ahora lo dejas,  estás desaprovechando ese talento que Dios te ha dado. Eso no es justo…¡ni cristiano!”. “La luz no se ha hecho para esconderla debajo del celemín, sino para que alumbre a todos…’ Y ahora tú quieres hacer todo lo contrario”.

Otro amigo le espetó: “¿Crees que vas a servir mejor a Dios metiéndote en un convento? Tu vocación es el teatro. Como actor puedes servir mucho mejor a Dios y a Polonia”. Y lo que Karol creía que iba a ser unos instantes durante los ensayos, se convirtió en el tema y debate de la tarde.

Pero Wojtila lo tenía muy claro: “En la vida de cada persona llega un día en el que se decide y se cumple su destino. Eso me ha pasado. Me siento elegido por Dios y no puedo decir que no. No me puedo negar a esta llamada porque es una llamada divina”.

Si hubiera dicho "no"...
.
En el fondo los argumentos de algunos de sus amigos parecían lógicos, incluso evangélicos. Hubiera podio rendirse a ellos con cierta tranquilidad de conciencia. ¿Qué hubiera pasado? Desde luego nadie se hubiera enterado… menos el mismo Cristo que hubiera sentido tristeza como la sintió ante el joven rico. Hubiera habido otro Papa -seguro que un buen Papa- pero ¿nos damos ahora cuenta de lo que la Iglesia y el mundo hubiera perdido? ¿Qué hubiera pasado si una chica albanesa, llamada  Gonxha Agnes Bojaxhiu, hubiera dicho que le bastaba ser buena cristiana casándose y quedándose en su tierra? Nadie hubiera conocido a Teresa de Calcuta. ¿Qué hubiera pasado si Francisco de Javier no hubiera hecho caso a Iñigo de Loyola?

Me diréis que tomo ejemplos extraordinarios. Pero es lo mismo: ¿Qué hubiera pasado si yo, haciendo caso a mis miedos y angustia, no hubiera dado el paso en agosto de 1943? También algo se hubiera perdido. Evidentemente no hay comparación posible. Pero algunas personas hubieran quedado sin evangelizar, otras sin ser ayudadas en su fe… Poquitas, desde luego, pero ¿quién hubiera hecho eso poquito que yo he podido hacer? Porque la evangelización del mundo se hace a través de algunos grandes y de muchos pequeños consagrados que entregan su vida casi anónimamente. En cierta ocasión Juan Pablo II nos hizo notar que “es posible cambiar el curso de los acontecimientos: depende de cada uno de nosotros”.

"No me puedo negar..."
.
Eso dijo el joven Karol ¡Menos mal! ¿No será por eso, por las mil pequeñas cobardías de los llamados, que a estas alturas después de dos mil años de cristianismo, millones de personas todavía no han oído hablar de Cristo? ¿Será por eso que nuestra pobre Europa cristiana se va alejando de sus raíces? ¡Qué responsabilidad la de cada uno!

Seamos altavoz de Juan Pablo II en su glorificación recordando este llamamiento suyo a los jóvenes:

“Jóvenes que me escucháis, dejadme repetiros lo que ya os dije en Santiago de Compostela: ¡No tengáis miedo a ser santos! Seguid a Jesucristo que es fuente de libertad y de vida. Abríos al Señor para que Él ilumine todos vuestros pasos. Que él sea vuestro tesoro más querido, y si os llamara a una intimidad mayor en la vida sacerdotal o religiosa, no cerréis vuestro corazón. La docilidad a su llamada no mermaría en nada la plenitud de vuestra vida: al contrario, la multiplicaría, la ensancharía hasta abrazar con vuestro amor los confines del mundo.”

Ese llamamiento sirve también para los que el Señor llama a la vida cristiana seglar. Los seglares son también responsables de las vocaciones de consagrados. Recordemos que fue un sastre quien ayudó a Karol a escuchar al Señor y decidirse por el sacerdocio. 

En esta tarea estamos todos implicados.

José María Salaverri sm

.

lunes, 30 de mayo de 2011

Donde está María, allí está Cristo


"María se puso en camino y fue aprisa a la montaña..." (Lc 1, 39)

Resuenan en nuestro corazón las palabras del evangelista san Lucas:  "En cuanto oyó Isabel el saludo de María, (...) quedó llena de Espíritu Santo" (Lc 1, 41). El encuentro entre la Virgen y su prima Isabel es una especie de "pequeño Pentecostés". Quisiera subrayarlo esta noche, prácticamente en la víspera de la gran solemnidad del Espíritu Santo. En la narración evangélica, la Visitación sigue inmediatamente a la Anunciación:  la Virgen santísima, que lleva en su seno al Hijo concebido por obra del Espíritu Santo, irradia en torno a sí gracia y gozo espiritual. La presencia del Espíritu en ella hace saltar de gozo al hijo de Isabel, Juan, destinado a preparar el camino del Hijo de Dios hecho hombre.

Donde está María, allí está Cristo; y donde está Cristo, allí está su Espíritu Santo, que procede del Padre y de él en el misterio sacrosanto de la vida trinitaria. Los Hechos de los Apóstoles subrayan con razón la presencia orante de María en el Cenáculo, junto con los Apóstoles reunidos en espera de recibir el "poder desde lo alto". El "sí" de la Virgen, "fiat", atrae sobre la humanidad el don de Dios: como en la Anunciación, también en Pentecostés. Así sigue sucediendo en el camino de la Iglesia.

Reunidos en oración con María, invoquemos una abundante efusión del Espíritu Santo sobre la Iglesia entera, para que, con velas desplegadas, reme mar adentro en el nuevo milenio. De modo particular, invoquémoslo sobre cuantos trabajan diariamente al servicio de la Sede apostólica, para que el trabajo de cada uno esté siempre animado por un espíritu de fe y de celo apostólico. Es muy significativo que en el último día de mayo se celebre la fiesta de la Visitación. Con esta conclusión es como si quisiéramos decir que cada día de este mes ha sido para nosotros una especie de visitación. Hemos vivido durante el mes de mayo una continua visitación, como la vivieron María e Isabel. Damos gracias a Dios porque la liturgia nos propone de nuevo hoy este acontecimiento bíblico.

A todos vosotros, aquí reunidos en tan gran número, deseo que la gracia de la visitación mariana, vivida durante el mes de mayo y especialmente en esta última tarde, se prolongue en los días venideros.

Juan Pablo II
Fiesta de la Visitación de la Virgen
31 de mayo del 2001
.

sábado, 28 de mayo de 2011

La beatificación de Juan Pablo II desde una óptica judía


Escrito por: QH Marcelo Burman,
Presidente de B´nai B´rith Costa Rica  
 
Este 1º de mayo será beatificado Juan Pablo II. Cuando en enero de este año los diarios informaron de que el papa Benedicto XVI la había aprobado, me sentí contento, pero lo extraño es que no sabía por qué.

Como judío desconocía el significado de lo que había sido resuelto, por lo que me aboqué a entenderlo. Tras algunas lecturas supe que la beatificación es una declaración, mediante la cual el papa confirma que un fiel difunto goza del cielo gracias a sus virtudes, que es digno de culto y que se trata de un paso previo a la canonización.

Repasé entonces, desde mi óptica judía, su papado. El 7 de julio de 1979, cuando aún no había cumplido un año en la conducción espiritual del catolicismo, visitó el campo de concentración de Auschwitz, donde dijo: “En particular, me detengo junto a vosotros, queridos participantes en este encuentro, ante la lápida con la inscripción en lengua hebrea. Esta inscripción suscita el recuerdo del pueblo, cuyos hijos e hijas estaban destinados al exterminio total. Este pueblo tiene su origen en Abraham, que es el padre de nuestra fe, como dijo Pablo de Tarso. Precisamente este pueblo, que ha recibido de Dios el mandamiento de "no matar", ha probado en sí mismo, en medida particular, lo que significa matar. A nadie le es lícito pasar delante de esta lápida con indiferencia”

El 13 de abril de 1996, en su histórica visita a la Sinagoga de Roma, dijo: “La religión judía no nos es "extrínseca", sino que en cierto modo, es "intrínseca" a nuestra religión. Por tanto tenemos con ella relaciones que no tenemos con ninguna otra religión. Sois nuestros hermanos predilectos y en cierto modo se podría decir nuestros hermanos mayores”.

Pero su aproximación a los judíos y al judaísmo comenzó mucho antes de su pontificado. En su pueblo natal, Wadowice, pocos kilómetros de Cracovia, vivía un gran número de judíos, con quienes compartió la escuela y los juegos infantiles.

En su libro “Cruzando el umbral de la esperanza”, recordó su escuela primaria, compuesta al menos en una cuarta parte por alumnos hebreos. Allí escribió: “tengo viva ante mis ojos la imagen de los judíos que cada sábado se dirigían a la sinagoga, situada detrás de nuestro gimnasio. Ambos grupos religiosos, católicos y judíos, estaban unidos, supongo, por la conciencia de estar rezando al mismo Dios. A pesar de la diversidad del lenguaje, las oraciones en la iglesia y en la sinagoga estaban basadas, en considerable medida, en los mismos textos''. Muchos de esos amigos perecieron en el Holocausto llevado a cabo por los nazis y para el joven Karol, el que estudió para sacerdote en un seminario clandestino en la ocupación alemana, eso fue una marca indeleble.

Un momento estremecedor  por su simbolismo, fue su oración ante el Muro de los Lamentos, donde introdujo entre sus grietas, al modo de los judíos piadosos, un mensaje al Señor cuyo texto fue: “Dios de nuestros padres, has elegido a Abraham y su descendencia para que tu Nombre fuera llevado a las naciones. Nos entristece profundamente el comportamiento de quienes, en el transcurso de la historia, los han hecho sufrir a ellos, que son tus hijos, y al pedirte perdón, queremos comprometernos a vivir una fraternidad auténtica con el pueblo de la Alianza".

En esos mismos días, durante su visita al Estado de Israel, en el Museo Yad Vashem, frente al monumento que recuerda a las víctimas de la Shoa, dijo: "En este lugar de solemne evocación, rezo fervientemente para que nuestro dolor por la tragedia que sufrió el pueblo judío en el siglo XX nos lleve a una nueva relación entre cristianos y judíos. Construyamos un nuevo futuro en el que ya no existan sentimientos antijudíos entre los cristianos, ni sentimientos anticristianos entre los judíos, sino el mutuo respeto que se espera de quienes adoramos al único Creador y Señor, y consideramos a Abraham nuestro padre común en la fe. La palabra debe prestar atención a la advertencia que nos llega de parte de las víctimas del Holocausto, y del testimonio de los sobrevivientes. Aquí en Yad Vashem, la memoria vive y arde en nuestras almas. Nos hace gritar: "¡Oigo las calumnias de la turba, terror por todos lados!... Mas yo confío en ti, Señor, me digo: ‘¡Tú eres mi Dios!’" (Sal 31, 13-15).

Entonces supe el porqué de mi alegría, ya que por ser declarado digno de culto, su mensaje va a trascender a las futuras generaciones. El pontificado de Juan Pablo II llevó las relaciones judeo cristianas a un nivel de amor, comprensión, respeto y sinceridad que aseguran una base sólida para el futuro. Quiera Dios que la humanidad pueda ser fiel a su legado y continuar construyendo el camino del diálogo.

Publicado en LA NACIÓN de Costa Rica, el 30 de abril de 2011
.

sábado, 21 de mayo de 2011

Invocar a Juan Pablo II es efectivo contra el diablo, dice un famoso exorcista


El P. Gabriele Amorth, sacerdote exorcista de la diócesis de Roma (Italia) y uno de los más conocidos del mundo, señaló a ACI Prensa que el ahora Beato Papa Juan Pablo II se ha convertido, en los últimos años, en un poderoso intercesor en la lucha contra el demonio.

El P. Amorth tiene 86 años de edad y unos 70.000 exorcismos en su haber. Lo primero que dijo en la entrevista es que "el mundo tiene que saber que Satanás existe".

En su pequeña y sencilla oficina en la zona sureste de Roma en donde ha llevado a cabo miles de exorcismos, el sacerdote contó que a veces invoca la ayuda de santos hombres y mujeres, entre los que destaca Juan Pablo II, beatificado por el Papa Benedicto XVI el pasado 1 de mayo en Roma ante un millón y medio de fieles.

Durante los exorcismos, contó el sacerdote a ACI Prensa, "le he preguntado al demonio más de una vez: ‘¿por qué te da tanto miedo Juan Pablo II?’ Y he tenido dos respuestas distintas, ambas interesantes".

"La primera, ‘porqué desarmó mis planes’. Y creo que con eso se refiere a la caída del comunismo en Rusia y en Europa del Este. El colapso del comunismo".

"Otra respuesta que el demonio me dio fue ‘porque arrebató a muchos jóvenes de mis manos’. Hay muchos jóvenes que, gracias a Juan Pablo II, se convirtieron. Tal vez algunos ya eran cristianos pero no practicantes, y luego con Juan Pablo II volvieron a la práctica".

Al ser preguntado sobre el intercesor más efectivo de todos, el P. Amorth contestó a ACI Prensa sin dudar: "por supuesto que la Virgen es la más efectiva. ¡Y cuando la invocas como María!"

"Una vez le pregunté a Satanás. ‘¿pero por qué te asustas más cuando invoco a Nuestra Señora que cuando invoco a Jesucristo?’ Me contestó ‘porque me humilla más ser derrotado por una criatura humana que ser derrotado por Él".

El sacerdote dijo también que es importante la intercesión de los que aún viven a través de la oración. Los cristianos pueden rezar por la liberación de un alma, uno de los tres elementos que ayudan en este proceso a los que se suman la fe y el ayuno.

"El Señor les dio a ellos (los Apóstoles) una respuesta que también es muy importante para nosotros los exorcistas. Dijo que para vencer al demonio se necesita mucha fe, mucha oración y mucho ayuno: Fe, oración y ayuno".

El P. Amorth dijo además que en la lucha contra el demonio es necesaria "especialmente la fe, se necesita mucha fe. Muchas veces también en las curaciones, Jesús no dice en el Evangelio soy yo quien te ha curado. Dice, en vez de eso, estás curado por tu fe. Quiere fe en la gente, una fe fuerte y absoluta. Sin fe no puedes hacer nada".

El sacerdote miembro de la Sociedad de San Pablo explicó luego a ACI Prensa que "el diablo y los demonios son muchos y tienen dos poderes: los ordinarios y los extraordinarios".

"El poder ordinario es la capacidad de tentar al hombre para distanciarlo de Dios y llevarlo al infierno. Esta acción se realiza contra todos los hombres y las mujeres de todo lugar y religión".

Sobre los poderes extraordinarios, el P. Amorth indicó que estos se concentran en una persona específica y existen cuatro tipos:

"La posesión demoníaca para la cual se requiere un exorcismo, la vejación demoníaca, como la que sufrió en reiteradas ocasiones el Santo Padre Pío de Pietrelcina que era golpeado físicamente por el demonio; las obsesiones que llevan a la persona a la desesperación; y la infestación, que es cuando el demonio ocupa un espacio, un animal o incluso un objeto".

El sacerdote alertó que estos hechos son poco frecuentes pero están en aumento. También manifestó a ACI Prensa su preocupación por la cada vez mayor cantidad de jóvenes que son afectados por Satanás a través de las sectas, las sesiones de espiritismo y las drogas. Pese a ello no se desalienta.

"Con Jesucristo y María, Dios nos ha prometido que nunca permitirá tentaciones más grandes que nuestras fuerzas", apuntó.

Finalmente en la entrevista el P. Amorth propuso una breve guía a tomar en cuenta en la lucha contra Satanás:

"Las tentaciones del demonio son vencidas primero que nada evitando las ocasiones, porque el demonio siempre busca nuestros puntos más débiles. Y luego, con la oración. Nosotros los cristianos tenemos una ventaja porque tenemos la Palabra de Dios, tenemos la oración y podemos rezarle al Señor", concluyó.

(ACI/EWTN Noticias)

.

miércoles, 18 de mayo de 2011

A 30 años de atentado Cardenal recuerda que Virgen de Fátima salvó a Juan Pablo II


El Prefecto Emérito de la Congregación para las Causas de los Santos en el Vaticano, Cardenal José Saraiva Martins, recordó en entrevista concedida a ACI Prensa que la Virgen de Fátima, fue quien salvó al Papa Juan Pablo II en el atentado que sufrió hace 30 años en la Plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981.

"Todos recordamos con gran dolor día el 13 de mayo de 1981, fue vivido con un gran sentimiento de dolor, pero también con un gran sentimiento de gratitud a la Virgen de Fátima que salvó la vida de Juan Pablo II, él estaba totalmente convencido de que si no murió aquel día fue gracias a la protección de la Virgen de Fátima", aseguró.

El Cardenal dijo también a ACI Prensa que el Beato Juan Pablo II solía decir "la Virgen de Fátima ha desviado la bala que debía herirme".

Por eso, en 1982, "un año después, en el aniversario del atentado, el Papa viajó a Fátima para dar la gracias por haberle salvado la vida y para ofrecerle aquella bala que debía haberle llevado a la muerte".

Sobre la fecha de la beatificación de Juan Pablo II, el Purpurado señaló: "parece lógico, que la beatificación se produjese en el mes de mayo pero ¿porqué el 1 de mayo? Yo digo que la beatificación de Juan Pablo II tenía que tener lugar en el día del trabajador porque Juan Pablo II antes de abrazar la carrera eclesiástica fue un obrero en la cantera".

"La festividad del 1 de mayo no fue solo la beatificación de un Papa, sino de un obrero y por ello el Día del Trabajo (y de San José Obrero) era el día más indicado para la beatificación del Papa Wojtyla, porque él fue un gran trabajador, un gran obrero".

El Cardenal afirmó también en la entrevista con ACI Prensa que "es importantísimo celebrar la fe de la Virgen de Fátima y también recordar y vivir aquellos importantes mensajes que esta Virgen blanca trajo no solo a Portugal, sino a todo el mundo".

"La Virgen es nuestra madre, que vino a Fátima para recordarnos algunos puntos del Evangelio muy importantes", añadió.

El Prefecto Emérito comentó que celebra esta fiesta con mucho cariño, que reúne cada año en su santuario en Portugal a unos 500 000 o 600 000 fieles, porque "dicen que Fátima es el altar del mundo, pero yo digo que también es la cátedra del mundo, porque la Virgen enseñó y continúa enseñando muchas verdades".

(ACI/EWTN Noticias)

.

domingo, 15 de mayo de 2011

¿Fotografía o pintura?


Desde hace algún tiempo circula por internet esta imagen de Juan Pablo II abrazado por María con la explicación que dice que es una fotografía y que la misma habría sido tomada por personal de la seguridad vaticana el día del atentado al Papa (13 de Mayo de 1981).

Se ha mencionado que al principio la fotografía permaneció oculta hasta que el Vaticano autorizó su publicación. En este blog fue publicada con esa explicación el día 3 de febrero de 2010.

Ahora he recibido de Graciela M., de Buenos Aires, Argentina, la información que dice que en rigor de verdad se trata de una pintura al óleo de una artista polaca, Izabela Delekta-Wicinska. La pintura se llama “Totus Tuus”, es del año 2009, tiene un tamaño de 70 x 50 cms. y la técnica empleada es óleo sobre lienzo.

Cumplo en publicar esta información y la página de internet donde está la pintura es:

Felipe de Urca.

.

viernes, 13 de mayo de 2011

Carta de Juan Pablo II a Sor Lucía


Reverenda Sor María Lucía
Convento de Coimbra

En el júbilo de las fiestas pascuales, le presento el augurio de Cristo Resucitado a sus discípulos: «¡la paz esté contigo!»

Tendré el gusto de poder encontrarme con Usted en el tan esperado día de la beatificación de Francisco y Jacinta que, si Dios quiere, beatificaré el próximo 13 de mayo.

Sin embargo, teniendo en cuenta que ese día no habrá tiempo para un coloquio, sino sólo para un breve saludo, he encargado ex profeso a Su Excelencia Monseñor Tarcisio Bertone, Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que vaya a hablar con Usted. Se trata de la Congregación que colabora más estrechamente con el Papa para la defensa de la fe católica y que ha conservado desde 1957, como Usted sabe, su carta manuscrita que contiene la tercera parte del secreto revelado el 13 de julio de 1917 en la Cueva de Iria, Fátima.

Monseñor Bertone, acompañado del Obispo de Leiria, su Excelencia Monseñor Serafim de Sousa Ferreira e Silva, va en mi nombre para hacerle algunas preguntas sobre la interpretación de la «tercera parte del secreto».

Reverenda Sor Lucía, puede hablar abierta y sinceramente a Monseñor Bertone, que me referirá sus respuestas directamente a mí.

Ruego ardientemente a la Madre del Resucitado por Usted, por la Comunidad de Coimbra y por toda la Iglesia. María, Madre de la humanidad peregrina, nos mantenga siempre estrechamente unidos a Jesús, su amado Hijo y Hermano nuestro, Señor de la vida y de la gloria.

Con una especial Bendición Apostólica.

JUAN PABLO II

Vaticano, 19 de abril de 2000

Fuente: Corazones.org

.

martes, 10 de mayo de 2011

Ex terrorista afirma que Juan Pablo II impulsó su conversión


La carta que en 1991 le remitiera Juan Pablo II a Carlos Turrin Villanueva, preso durante diez años por delito de terrorismo en el Penal Castro Castro (Lima, Perú), dio un fresco impulso en su proceso de conversión, pues acrecentó su fe y lo inspiró a "continuar trabajando en la evangelización dentro de la cárcel".

En entrevista concedida a ACI Prensa el 4 de mayo, Turrin, en libertad desde 1999, dijo que meses antes de recibir la misiva papal, él le había escrito al ahora Beato Juan Pablo II sin esperar respuesta, pues "de tantas ocupaciones que él tiene, de miles de cartas que recibirá, jamás pensé que él se iba a fijar en un preso".

En su mensaje, el Papa le agradeció "el delicado gesto de escribirle una atenta carta", por lo que "por mediación de la Virgen Santísima pide al Señor que le fortalezca en la fe y le conceda continua paz y prosperidad cristiana", además de otorgarle a Turrin y sus seres queridos la Bendición Apostólica.

El sobre le fue entregado por el entonces Arzobispo de Lima, Cardenal Augusto Vargas Alzamora, con quien Turrin había desarrollado una amistad epistolar, pues también intercambiaron correspondencia por un tiempo prolongado.

Turrin también relató a ACI Prensa las dificultades de la vida cristiana y el apostolado al interior del Penal Castro Castro, pues "dentro del pabellón 4B (donde él se encontraba recluido) en esa época, les hablo del año 1989, 1990, el único que podía dirigir y controlar el pabellón era Sendero Luminoso y nosotros éramos el enemigo".

"Los principales líderes que dirigíamos las pequeñas comunidades cristianas éramos objeto de amenazas de muerte, amenazas psicológicas, golpizas físicas, maltratos. Casi todos hemos sido maltratados física y psicológicamente, pero era el costo de nuestra conversión y lo asumíamos", afirmó.

Para Turrin, la fiereza con la que el grupo terrorista al cual alguna vez perteneció los atacaba se debía a que en el apostolado "empezamos con dos internos, luego éramos cinco, 15, llegamos hasta cerca de 80, 100 internos, y eso ya le fastidiaba a Sendero Luminoso".

"Llegó un tiempo en que el preso evangelizaba al preso, nosotros asumíamos el liderazgo, porque en esa época era casi imposible que ingresen sacerdotes o religiosas", señaló a ACI Prensa.

Eventualmente, contó Turrin, "se llegó a fundar 12 comunidades cristianas, una en cada pabellón. Muchos internos cada año se consagraban a la Virgen María. Luego llegamos incluso al extremo de organizar festivales por la vida y la paz, actividades muy fuertes e inéditas porque vivíamos en régimen cerrado ya en esa época".

"Sin embargo, Dios permitió que se realicen todas esas actividades, como su estuviéramos libres, con premios, concursos, etc.".

Carlos Turrin relató a ACI Prensa que ver la beatificación de Juan Pablo II "fue una profunda experiencia, porque efectivamente dentro de mí pensaba cómo este Santo Padre que se dignó escribirme una carta, hoy era beatificado".

"Ya desde prisión leíamos sus obras, sus trabajos y siempre decíamos entre nosotros, comentábamos, que era ya un santo".

Actualmente, Turrin continúa la labor evangelizadora en tres centros penitenciarios de la capital peruana a través de la comunidad de Acción Pastoral Carcelaria, institución integrada por ex internos y gente de buena voluntad.

ACI


 http://youtu.be/EBgHmOayYHo

.

sábado, 7 de mayo de 2011

Yo sabía que era un santo, aún antes de ser Papa


El cardenal Stanislaw Dziwisz, arzobispo de Cracovia y secretario personal de Karol Wojtyla por más de 40 años, dijo que "si Juan Pablo II es proclamado beato, es porque ya era santo en vida, lo era también para nosotros que estábamos a su alrededor, yo sabía que era un santo. Yo lo sabía desde hace tiempo, desde que estaba en vida e incluso antes de que fuera elegido para el pontificado. No era un Papa que en lo privado fuese distinto al Papa público. Era siempre él mismo. Siempre estaba como ante Dios". El cardenal polaco lo afirmó en ocasión de su participación en la vigilia que se celebró en vísperas de la beatificación de Juan Pablo II.

El cardenal Dziwisz afirmó también que "para Juan Pablo II rezar era como respirar. Cuando hablaba luego de Jesucristo, no hacía otra cosa que contar su experiencia. Siempre hubo entonces correspondencia entre lo que decía y lo que vivía. Era siempre auténtico, incluso y sobre todo en la escucha".

Estar con el Papa, dijo, significaba garantizar sus espacios de silencio, especialmente el que dedicaba a Dios: "Dios y punto. Los dos. Juan Pablo II era un enamorado de Dios. Lo buscaba, nunca se cansó de estar con Él. En Dios sabía sumergirse en todo lugar, en toda condición: incluso cuando estudiaba o estaba en medio de la gente, lo hacía con la máxima naturalidad".

El arzobispo de Cracovia reiteró su profunda gratitud por la beatificación del Papa peregrino y recordó el especial amor que le tenía a la Ciudad Eterna a la que bendecía todas las noches desde la ventana de su departamento.

"Su mirada  –prosiguió Dziwisz–  estaba nutrida por la fe, y la fe era potencia y profundidad de su mirada. En uno de sus últimos días, me acerqué al lecho del Papa, y viéndolo dormido, traté de levantarle con cierta emoción y respeto uno de los párpados: me tocó mucho ver que la mirada era muy vívida. No sólo estaba consciente, sino que estaba perfectamente presente. Era como si él nos velara. Y como si esperase que nosotros y los jóvenes que lo acompañaban desde la Plaza de San Pedro, estuviésemos listos".

Del Papa "brotaba incluso en esa situación algo de su antigua y plácida energía. La energía extraordinaria que había impulsado continuamente ante su mirada, motivándolo a exigirse todo tipo de empresa: ‘¿Y ahora qué debo hacer?’ Era la energía creativa que brotaba de su vida interior".

Finalmente el cardenal Dziwisz dijo que la disciplina mental de Juan Pablo II "no lo abandonó nunca: hasta el final de todo, hasta la meta. Como un patriarca bíblico nos preparó para el desprendimiento, llevándonos de la mano, concentrado en lo que hacía. Moría como un luchador exhausto pero lúcido: Aquí estoy, muerte, me tendrás solo un instante. Voy a mi Casa, con mi Padre y mi Madre, voy allí adonde siempre quise llegar. Allí donde está la vida verdadera, para siempre, benditos".

AICA

.