sábado, 25 de julio de 2015

Oración del Médico

Señor Jesús, Médico divino, que en tu vida terrena tuviste predilección por los que sufren y encomendaste a tus discípulos el ministerio de la curación, haz que estemos siempre dispuestos a aliviar los sufrimientos de nuestros hermanos.

Señor, haznos buenos samaritanos, dispuestos a acoger, curar y consolar a todos aquellos con quienes nos encontramos en nuestro trabajo.

A ejemplo de los médicos santos que nos han precedido, ayúdanos a dar nuestra generosa aportación para renovar constantemente las instituciones sanitarias. Bendice nuestro estudio y nuestra profesión. Ilumina nuestra investigación y nuestra enseñanza.

Por último, concédenos que, habiendo amado y servido constantemente en nuestros hermanos enfermos, al final de nuestra peregrinación terrena podamos contemplar el gozo del encuentro contigo, en tu reino de alegría y paz infinita. Amén.

San Juan Pablo II