martes, 24 de julio de 2012

El escapulario de Wojtyla en Wadowice


El pedazo de tela de Juan Pablo II se ha convertido en una reliquia venerada en su ciudad natal.

Se encuentra en Wadowice el escapulario de la Virgen del Carmen que llevaba Juan Pablo II (que se ha convertido en una preciosa reliquia) desde la edad de 10 años. «En Wadowice –cuenta Karol Wojtyla en el libro “Don y Misterio” – había sobre una colina un monasterio carmelita, cuya fundación se dio en tiempos de San Rafael Kalinowski. Los habitantes de Wadowice lo frecuentaban numerosos, y ello no dejaba de reflejar una difundida devoción por el escapulario de la Virgen del Carmen. También yo lo recibí, creo que a los 10 años, y lo llevo todavía.

También se iba con los carmelitanos para confesarse. Así fue que, tanto en la Iglesia parroquial como en la del Carmelo, se formó mi devoción mariana durante los años de la infancia y de la adolescencia». 

Según lo que afirmó él mismo, Wojtyla nunca se separó de aquel pedazo de tela que (según la tradición carmelita) ofrece a todos los que lo llevan con devoción el llamado “privilegio Sabatino”, que promete el abrazo de la Virgen María el primer sábado después de la muerte. Por una misteriosa coincidencia, sabemos que Juan Pablo II murió a las 21.37 del 2 de abril de 2005, justamente era un sábado, «mientras en la Plaza San Pedro –recuerda el teólogo carmelita Antonio Maria Sicari– se cantaba el “Salve Regina”, como se hace todos los sábados por la noche, desde hace 800 años, en todas las iglesias carmelitas. Humildes y dóciles coincidencias para los ojos simples de los que creen que en el Paraíso se cultiva una delicada atención a los particulares».      

Karol Wojtyla llevaba el escapulario también durante el atentado del 13 de mayo de 1981. «No se quería separar de él –escribe el postulador de la causa de beatificación, don Oder Slawomir–, ni siquiera en el quirófano». El Papa Benedicto XVI, durante el Ángelus dominical, quiso recordar esta particular devoción del Papa polaco.          

Ahora, el escapulario de Juan Pablo II se encuentra custodiado en la ciudad natal del amado Pontífice, en Wadowice, como una reliquia en el altar de la Virgen del Carmen, en donde el joven Karol lo había recibido.

Michelangelo Nasca Roma
Fuente: La Stampa
.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Maravill
oso este blog. Emociona la cantidad y calidad de información muchas veces desconocida por nosotros y que nos permiten ver la grandeza de corazón de quién presidió con tanto amor la Iglesia Católica. Felicitaciones Felipe por esta maravilla y que Dios bendiga tu silenciosa pero importante obra de divulgación y fé. Zulema Josefina Funes. Gral. Madariaga.