martes, 14 de agosto de 2012

Beato Juan Pablo II y la Asunción


"Con sus palabras y con su silencio, la Virgen María se nos presenta como un modelo en nuestro camino. Es un camino que no es fácil: por la falta de sus primeros padres, la humanidad lleva en sí la herida del pecado, cuyas consecuencias siguen experimentando los redimidos. ¡Pero el mal y la muerte no tendrán la última palabra! María lo confirma con toda su existencia, en cuanto testigo viviente de la victoria de Cristo, nuestra Pascua.

Los fieles lo han comprendido. Por este motivo vienen en masa ante la gruta para escuchar las advertencias maternas de la Virgen, reconociendo en ella a «la mujer vestida de sol» (Apocalipsis 12, 1), la Reina que resplandece ante el trono de Dios (Cf. Salmo responsorial) e intercede a su favor.

Hoy la Iglesia celebra la gloriosa Asunción al Cielo de María en cuerpo y alma. Los dos dogmas de la Inmaculada Concepción y de la Asunción están íntimamente ligados. Ambos proclaman la gloria de Cristo redentor y la santidad de María, cuyo destino humano ha sido perfecta y definitivamente realizado en Dios.

«Cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros», nos ha dicho Jesús (Juan 14, 3). María es la prenda del cumplimiento de la promesa de Cristo. Su Asunción se convierte para nosotros en «un signo de esperanza segura y de consuelo («Lumen gentium», n. 68)".

Fuente: Blog “Está vivo”

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Si se me permite un comentario con un leve dejo de feminismo, digo q la Virgen es la única mujer que habita el Reino de Dios con su cuerpo terreno... ¿Qué hubiera sido del género femenino si sólo tuviéramos como ejemplo de vida a Eva?? Dios Padre en Su infinita Sabiduría se tomó su tiempo para crear a María y la hizo perfecta!
Bien dice el amigo Juan Pablo que Ella en Su Asunción nos brinda una cierta y maravillosa Esperanza!
Gtacias Felipe, éste sitio es un ámbito de fé luminosa, de amor y de paz!!
CAIA

Anónimo dijo...

Hola Dr. Felipe, igualmente hola a todos: Si tuviesemos presente todos los días la Asuncion de María a los cielos, quizá podamos tener presente tambien esa misma promesa que Jesús en el evangelio de Juan, nos hace al ofrecernos un lugar cuando el vuelva en la Resurección de los Muertos, la Resurección de la Carne que un día fuimos y tomándonos de la mano podamos ir al lugar que Jesús nos tiene preparado como Promesa Divina. Y cuán bueno sería para nuestras almas encontrar Amoroso Refugio en el Corazón de María Asunta al Cielo!!. Gracias Dr. Felipe por compartirnos Enseñanzas Divinas y Celestiales. Atentamente: Rosa Maria Saldivar Martinez, modigliani698@hotmail.com