lunes, 15 de agosto de 2016

San Juan Pablo II y la Asunción de María al cielo

"El dogma de la Asunción afirma
que el cuerpo de María fue glorificado después de su muerte.
En efecto, mientras para los demás hombres
a resurrección de los cuerpos tendrá lugar al fin del mundo,
para María la glorificación de su cuerpo se anticipó por singular privilegio"
(San Juan Pablo II, 2-julio-97).

"Contemplando el misterio de la Asunción de la Virgen,
es posible comprender el plan de la Providencia Divina
con respecto a la humanidad:
después de Cristo,  Verbo encarnado,
María es la primera criatura humana
que realiza el ideal escatológico,
anticipando la plenitud de la felicidad prometida
a los elegidos mediante la resurrección de los cuerpos"
(San Juan Pablo II, 9-julio-97).

"María Santísima nos muestra
el destino final de quienes
oyen la Palabra de Dios y la cumplen' (Lc. 11, 28). 
Nos estimula a elevar nuestra mirada a las alturas, 

donde se encuentra Cristo, sentado a la derecha del Padre, 
y donde está también la humilde esclava de Nazaret,
ya en la gloria celestial“
 (San Juan Pablo II, 15-agosto-97)