domingo, 10 de noviembre de 2013

Recordando siempre a Juan Pablo II

¿Recuerdas a Juan Pablo II? ¿Te fijaste, amigo lector, con qué cariño hemos celebrado en todo el mundo -empezando por Roma-, la festividad del beato Juan Pablo II? Sí, es el 22 de octubre el día de su fiesta. Pero el año que viene por estas fechas será ya a San Juan Pablo II a quien celebraremos.

¿Recuerdas? Fue el 1 de mayo de 2011 cuando Benedicto XVI lo beatificó, seguido en sus pantallas de televisión por millones de personas en todo el mundo: “Concedemos que el Venerable Siervo de Dios Juan Pablo II, Papa –escuchamos todos-, a partir de este momento pueda ser llamado beato. Y que es posible celebrar su fiesta en los lugares y según las normas establecidas por la ley, cada año el 22 de octubre”.

Este 30 de septiembre el papa Francisco anunció su fecha de la canonización en la que será declarado oficialmente santo: el próximo 27 de abril 2014. El milagro que ha permitido la canonizarlo ocurrió en Costa Rica el mismo día de su beatificación. Por eso este 22 de octubre ha sido la tercera y última vez que se celebre la fiesta de Juan Pablo II como Beato.

El 22 de octubre de 1978, Juan Pablo II inauguraba su pontificado desde la Plaza de San Pedro. Falleció en el año 2005 en la víspera de la Solemnidad de la Divina Misericordia, que ha sido la elegida por el Papa Francisco para canonizarlo junto con Juan XXIII. Efectivamente, el próximo 27 de abril de 2014 es el Domingo de la Divina Misericordia, Solemnidad establecida en el año 2000 por el mismo Papa Juan Pablo II.

El 22 de octubre de 1978 dio comienzo a su ministerio como 263 sucesor del Apóstol Pedro. Aquel día el Papa dijo: “el nuevo Sucesor de Pedro en la Sede de Roma eleva hoy una oración fervorosa, humilde y confiada: ¡Oh Cristo, haz que yo me convierta en servidor, y lo sea, de tu única potestad! ¡Servidor de tu dulce potestad! ¡Servidor de tu potestad que no conoce ocaso! ¡Haz que yo sea un siervo! Más aún, siervo de tus siervos”. Y añadió:

“¡No tengan miedo! ¡Abran –aún más–, abran de par en par las puertas a Cristo! Abran a su potestad salvadora los confines de los Estados, los sistemas económicos y los políticos, los extensos campos de la cultura, de la civilización y del desarrollo. ¡No tengan miedo! Cristo conoce «lo que hay dentro del hombre». ¡Sólo Él lo conoce!”

Como recordó el Papa Francisco, este año se cumplió el 35 aniversario de la elección de Karol Wojtyla a la Sede de Pedro. “Encomiendo a todos los que están presentes aquí y a sus seres queridos a la celestial intercesión del Beato Juan Pablo II, en el trigésimo quinto aniversario de su elección a la Cátedra de Pedro y los bendigo de corazón ¡Alabado sea Jesucristo!”, dijo el Pontífice argentino.

Su pontificado ha sido uno de los más largos y fructíferos de la historia de la Iglesia. Ha durado casi 27 años. Amplió notablemente el Colegio cardenalicio, creando 231 cardenales en nueve consistorios. Uno de los cardenales creados por Juan Pablo II fue Jorge Mario Bergoglio, hoy papa Francisco.

Cuatro años después, el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Iglesia Argentina, celebraba la Santa Misa en memoria de Juan Pablo II, destacando la coherencia de su corazón a la voluntad de Dios: “Recordamos a un hombre coherente que una vez nos dijo que este siglo no necesita de maestros, necesita de testigos, y el coherente es un testigo. Un hombre que pone su carne en el asador y avala con su carne y con su vida entera, con su transparencia, aquello que predica”

En 2005, el Papa Benedicto XVI dispensó del tiempo de cinco años de espera tras la muerte para iniciar la causa de beatificación y canonización de Juan Pablo II. La causa la abrió oficial y felizmente el Cardenal Camillo Ruini, vicario general entonces para la diócesis de Roma, el 28 de junio de ese año. Luego llegaría la beatificación el 1 de mayo de 2011, y ahora esperamos gozosos su canonización el próximo 27 de abril de 2014, domingo de la Divina Misericordia.

Fuente: foro Juan Pablo II