domingo, 16 de marzo de 2014

Enseñanza social de Juan Pablo II

El próximo santo Juan Pablo II dejó una importante enseñanza social, como hemos señalado en otras ocasiones. Me interesa ahora notar un aspecto de dicha enseñanza: su conexión con los hechos de su tiempo, de los cuales la reciente historia da cuenta y que marcan un cambio muy importante en la vida de las sociedades, los pueblos y la comunidad internacional.

En la encíclica "Centessimus annus" el papa no solamente explicó los principios doctrinales que no debían ser olvidados, ni recordó simplemente el centésimo aniversario de la "Rerum novarum" de León XIII, sino que ofreció una explicación relativa a los acontecimientos que habían conmovido al mundo y que algunos de nosotros podemos recordar muy bien. Tal explicación puede hacer ver que la doctrina social no es una "especulación" sino que se refiere a las cosas reales de la historia humana, en medio de las cuales se desenvuelve la vida de cada uno.

Según el Pontífice, los acontecimientos de 1989 en los países de Europa central y oriental eran la culminación de un fenómeno que abarcaba "un arco de tiempo y un horizonte geográfico más amplios". En efecto, el Papa notaba que en los años ochenta habían caído en América Latina, África y Asia, varios regímenes dictatoriales. Comenzaba un camino de transición difícil hacia formas políticas más participativas y notaba la aportación que la Iglesia había tenido para estos cambios.

Los factores que originaron la crisis de donde surgieron estos cambios, explicaba, eran en primer lugar la violación de los derechos del trabajador en sistemas que pretendían encarnar la dictadura del proletariado ante la cual hubo una respuesta pacífica; en segundo lugar, vinculado al primero, la ineficiencia del sistema económico; en tercer lugar, como causa más profunda, el vacío espiritual provocado por el ateísmo.

Juan Pablo II veía los cambios con optimismo: "Los acontecimientos del año 1989 ofrecen un ejemplo de éxito de la voluntad de negociación y del espíritu evangélico contra un adversario decidido a no dejarse condicionar por principios morales: son una amonestación para cuantos, en nombre del realismo político, quieren eliminar del ruedo de la política el derecho y la moral. Ciertamente la lucha que ha desembocado en los cambios del 1989 ha exigido lucidez, moderación, sufrimientos y sacrificios; en cierto sentido, ha nacido de la oración y hubiera sido impensable sin una ilimitada confianza en Dios, Señor de la historia, que tiene en sus manos el corazón de los hombres".

Pero el optimismo no era ingenuidad, porque veía también los peligros de la nueva situación. En particular pensaba que se abría un vasto campo de acción y de lucha por la justicia y contra un sistema económico en el que se propone el predominio absoluto del capital sobre la libre subjetividad del trabajo del hombre.

Muchos otros aspectos importantes señaló el beato Juan Pablo II. Ya que nos acercamos a su canonización, busquemos responder a los graves problemas que afectan a la humanidad y a nuestro país sin olvidar los principios fundamentales.

Pedro Miguel Funes Díaz

miércoles, 5 de marzo de 2014

Palabras de Juan Pablo II sobre el Miércoles de Ceniza

El miércoles de ceniza se abre una estación espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la preparación del misterio pascual, o sea, el recuerdo de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.

Este tiempo vigoroso del Año Litúrgico se caracteriza por el mensaje bíblico que puede ser resumido en una sola palabra: "matanoeiete", es decir "Convertíos". Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de la imposición de ceniza, el cual, con las palabras "Convertíos y creed en el Evangelio" y con la expresión "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás", invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.

La sugestiva ceremonia de la Ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna que no pasa jamás, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia. La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. Una valoración que implica una conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia.

Sinónimo de "conversión" es así mismo la palabra "penitencia"... Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.

Beato Juan Pablo II
Miércoles de Ceniza 1983

sábado, 1 de marzo de 2014

Juan Pablo II, dos mujeres, y la Cruz.

El cardenal Ratzinger sobre el Papa, el 5 de noviembre, de 1998 en la celebración por el 50 aniversario del doctorado de Karol Wojtyla:

«Como todo discípulo de Jesús, el Papa ha experimentado muy de cerca el sufrimiento, pero este discípulo, a través de su sufrimiento, parece haber aprendido mejor que otros el lenguaje de un dolor que salva».

«Dos mujeres que han pertenecido a la Orden del Carmelo pueden ayudarnos a comprender la dimensión sapiencial sobre la que se apoya toda la reflexión teológica de este pontificado... una santa a la que él declaró doctora y de una doctora a la que él declaró santa».

«La primera, santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz, es una muchacha que hizo transparente la santidad a través de la sencillez de su joven ardor y, gracias a Juan Pablo II, se ha revelado tan sabia que ha sido proclamada doctora de la Iglesia. La segunda, santa Teresa Benedicta de la Cruz -más conocida como Edith Stein, n.d.r.-, es una joven filósofa que aprendió a través del conocimiento de la cruz hasta el martirio, aceptado conscientemente, esa sabiduría misteriosa que lleva a la santidad.

Una es patrona de las misiones, signo de la apertura universal de la salvación; la otra es una judía convertida al catolicismo, signo de esa reunión entre el padre y los hijos. En la vida de las dos, nos encontramos con la santidad que se hace sabiduría y con la sabiduría que se hace santidad, en un único designio de amor y salvación para los hombres en la inseparable unidad entre vida y pensamiento. Las dos experimentan esa sabiduría que es revelada tan sólo a aquellos que han encontrado en la cruz la clave de toda su existencia».

«En este sublime entrelazarse de la sabiduría del corazón y de la cruz, podemos encontrar el origen auténtico del anhelo que inspira a Juan Pablo II». Este hombre, «a través del sufrimiento vivido en su misma carne, ha revalorizado la sabiduría de la cruz. Hoy por hoy es imposible pensar en él sin encontrarse frente a su rostro, en el que se encuentran inscritas, de manera indeleble, las huellas del sufrimiento, un dolor que ofrece a la Iglesia por el tercer milenio».

El cardenal Ratzinger reveló que el Papa le dijo en una ocasión: «es necesario introducir a la Iglesia a través del sufrimiento de Dios». El cardenal consideró que «Precisamente esta es la sabiduría que hacía falta en un mundo en el que el dolor es vivido como una vergüenza».

Citando a un autor ruso, el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe afirmó que «la idea de un Dios-hombre que sufre es la única teología posible, la única justificación convincente». «Quizás era necesario precisamente este dolor para que el corazón del hombre recuperara la sabiduría, esa sabiduría que mana del misterio de Dios siempre presente en la historia y, sin embargo, cada vez menos conocido por el corazón del hombre».

Adaptado de Zenit.  ZS98111009

domingo, 23 de febrero de 2014

Hace 13 años Juan Pablo II creó Cardenal a Jorge Bergoglio

Este 21 de febrero se cumplieron 13 años de cuando el Beato Juan Pablo II creó Cardenal a Jorge Mario Bergoglio -uno de los 231 que creó durante sus casi 27 años de pontificado, y ese día uno de los cuarenta y cuatro nuevos cardenales- señalando que eran «los primeros cardenales creados en el nuevo milenio».

Y poniendo de relieve que «después de haber tomado en abundancia de las fuentes de la misericordia divina durante el Año santo», la mística nave de la Iglesia se aprestaba a «bogar mar adentro» de nuevo para llevar al mundo el mensaje de la salvación.

Juntos –afirmó el Papa Karol Wojtyla– queremos desplegar las velas al viento del Espíritu, escudriñando los signos de los tiempos e interpretándolos a la luz del Evangelio, para responder «a los perennes interrogantes de los hombres sobre el sentido de la vida presente y futura y sobre la relación mutua entre ambas» (Gaudium et spes, 4).

Uno de los cardenales creados por Juan Pablo II fue Jorge Mario Bergoglio –hoy Papa Francisco– como anunció en el Ángelus del 21 de enero de 2001, con el nombre de otros purpurados. Y el 21 de febrero de 2001, víspera de la solemnidad de la Cátedra de Pedro pronunció la solemne fórmula en latín.

Poco más de trece años después, aquel Cardenal creado por el Papa Juan Pablo II, y que ahora es el Papa Francisco, lo va a canonizar el próximo 27 de abril. Ese día Juan Pablo II y Juan XXIII serán inscriptos en el Libro de los Santos de la Iglesia Católica. Y el ahora Papa argentino, será quien presidirá esa magna celebración.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Unidos en Cristo con el ejemplo de Juan Pablo II

Juan Pablo II nos acompaña desde el Cielo y nos recuerda la importancia de la unidad de los Pastores en la fe, en la caridad, en la comunión espiritual y pastoral. Y «recen por mí para que pueda ayudar a la Iglesia en lo que el Señor quiere que la ayude», dijo el Papa Francisco al recibir cordialmente a los Obispos de Polonia, al final de su Visita ad limina apostolorum. Agradeció al presidente de la Conferencia Episcopal y a todos ellos por estos días tan hermosos y no leyó el discurso preparado, para esta ocasión, que fue entregado a los prelados, «humildemente», en lugar de leerlo «majestuosamente», como dijo él mismo antes de darles su bendición.

Familia, matrimonio, juventud, las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada y la cercanía a los pobres, fueron los ámbitos pastorales, que destacó el Obispo de Roma en el denso discurso entregado, que empieza poniendo de relieve que ya se acerca la canonización del Beato Juan Pablo II. El Papa Bergoglio hace hincapié en su luminoso ejemplo, recordando a los prelados polacos que están llamados a construir la comunión y la paz, arraigadas en el amor fraterno y en los caminos del Señor:

«Nos encontramos, podemos decir, en la víspera de la canonización del Beato Juan Pablo II. Todos tenemos en nuestro corazón a este gran Pastor, que, en todas las etapas de su misión - como sacerdote, obispo y Papa - nos ha dado un luminoso ejemplo de entrega total a Dios y a su Madre, y de total dedicación a la Iglesia y al hombre. Él nos acompaña desde el Cielo y nos recuerda cuán importante es la comunión espiritual y pastoral entre los Obispos. La unidad de los Pastores, en la fe, en la caridad, en la enseñanza y en la preocupación común por el bien de los fieles, es un punto de referencia para toda la comunidad eclesial y para cualquiera que busque una dirección segura en el camino cotidiano por la senda del Señor. ¡Nada ni nadie puede introducir divisiones entre ustedes, queridos hermanos! Están llamados a construir la comunión y la paz enraizadas en el amor fraterno, y a dar a todos un ejemplo alentador. Y, ciertamente, esta actitud será fecunda y brindará a su pueblo fiel la fuerza de la esperanza».

En lo que respecta a la pastoral familiar, ante las situaciones de dificultad, divorcio y separaciones, alentando a mejorar la preparación de los jóvenes al matrimonio y poniendo en guardia contra la mentalidad del descarte, la exhortación del Santo Padre es la de impulsar la ayuda, la escucha y el diálogo:

«Hay que preguntarse cómo ayudar a las familias a vivir y apreciar tanto los momentos de alegría como los de dolor y debilidad. Que las comunidades eclesiales sean lugares de escucha, de diálogo, de consuelo y de sostén para los esposos, en su camino conyugal y en su misión educativa. Que ellos encuentren siempre en los Pastores el sostén de auténticos padres y guías espirituales, que los protegen de las amenazas de las ideologías negativas y los ayudan a ser fuertes en Dios y en su amor».

Una vez más, el pensamiento del Papa se dirige a los jóvenes y a los ancianos, que son «la esperanza de la Iglesia», refiriéndose a la JMJ en tierra polaca, dentro de dos años:

«La perspectiva del próximo Encuentro mundial de la juventud, que tendrá lugar en Cracovia en 2016, me hace pensar en los jóvenes, que con los ancianos son la esperanza de la Iglesia. Hoy, un mundo rico de instrumentos informáticos les ofrece nuevas posibilidades de comunicación, pero al mismo tiempo reduce las relaciones interpersonales de contacto directo, de intercambio de valores y de experiencias compartidas. Sin embargo, en los corazones de los jóvenes hay un anhelo de algo más profundo, que valorice plenamente su personalidad. Hay que salir al encuentro de este anhelo. En este sentido, la catequesis ofrece amplias posibilidades. Sé que en Polonia, participa en ella la mayoría de los alumnos en las escuelas, alcanzado un conocimiento existencial de Cristo, una relación personal con Dios que es amor».

Y después de exhortar a que los jóvenes sean alentados en su entusiasmo juvenil, al servicio de la caridad, del voluntariado y de la misión, el Papa se refiere a las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, subrayando la importancia de la pastoral vocacional y de la buena preparación en los seminarios, acompañada por la formación humana y espiritual. Para luego dedicar una exhortación especial a la solicitud hacia los necesitados, perseverando en la caridad:

«Concluyo exhortándolos a la solicitud hacia los pobres. También en Polonia, a pesar del actual desarrollo económico del país, hay tantos necesitados, desempleados, personas sin hogar, enfermos, abandonados, así como muchas familias - sobre todo las más numerosas - sin medios suficientes para vivir y educar a sus hijos. ¡Estén a su lado! Sé cuánto hace la Iglesia en Polonia, en este campo, mostrando gran generosidad no sólo en su patria, sino también en otros países de todo el mundo. Les agradezco a ustedes y a sus comunidades por esta obra. Sigan alentando a sus sacerdotes, religiosos, y a todos los fieles a la ‘fantasía de la caridad’ y a practicarla siempre. Y no olviden a los que, por diversas razones salen del país y tratan de construirse una nueva vida en el extranjero. Su creciente número y sus necesidades pueden requerir más atención por parte de la Conferencia Episcopal. Acompáñenlos con un cuidado pastoral adecuado, para que puedan conservar la fe y las tradiciones religiosas del pueblo polaco».

domingo, 16 de febrero de 2014

"¿Estoy sirviendo a Dios?"

El papa Juan Pablo II pasó décadas preguntándose constantemente si valía para el cargo para el que fue llamado, según sus diarios privados publicados y que él pidió que fueran destruidos.

Juan Pablo II, que dirigió la Iglesia católica desde 1978 hasta su muerte en 2005, será convertido en santo en abril y sigue siendo para muchos católicos un modelo de fe y compromiso.

Los diarios ofrecen un atisbo sobre su vida espiritual, dando la imagen de un hombre que nunca se mostró complaciente pese a la majestuosidad de su puesto y su estatus de estrella entre muchos católicos. En su lugar, agonizó sobre si estaba haciendo lo suficiente para servir a Dios.

Sus notas manuscritas, publicadas en polaco por el momento bajo el título "Juan Pablo II: Estoy mucho en manos de Dios. Notas personales 1962-2003", son una serie de reflexiones en lugar de un diario al uso.

Aunque desempeñó un papel muy activo en la Polonia de la era comunista y como pontífice, Karol Wojtyla, nacido en el sur de ese país en 1925, apenas se refería a sus actos públicos en estas páginas.

En una nota en 1981, el entonces cardenal Wojtyla reflexionó sobre un debate teológico con otros religiosos y añadió: "La palabra de Dios. ¿Amo la palabra de Dios? ¿Vivo para ella? ¿La sirvo voluntariamente? Ayúdame, Señor, a vivir según tu palabra", se preguntó. "¿Sirvo al Espíritu Santo que vive en la Iglesia?".

En el mismo pasaje, escribió, alternando entre el latín y el polaco: "Un sacrificio puro, santo e inmaculado. Es por eso por lo que exige de sus sacerdotes que deberían tener un corazón no dividido (en referencia al celibato) y exige la pureza a los sacerdotes. Jesús, ¡ayúdame!", dijo.

Antes de su muerte, el Papa confió sus diarios al arzobispo Stanislaw Dziwisz, su secretario personal y hoy cardenal de la ciudad de Cracovia, con instrucciones para que los quemara.

En el prólogo del libro, Dziwisz indicó que no los quemó porque eran claves para entender la vida espiritual privada del pontífice.

"Muestran la otra cara de la persona a la que conocíamos como pastor del a Iglesia universal", escribió el cardenal, que fue criticado y elogiado en los círculos católicos polacos al anunciar la publicación del libro el año pasado.

El libro de 638 páginas está dominado por profundas reflexiones teológicas que muestran poco de lo que podría estar pensando o haciendo el Papa cuando las escribió.

El retrato profundiza pero no sacude su imagen pública, en contraste con los diarios póstumos de la madre Teresa, que murió en 1997 y fue beatificada por Juan Pablo II en 2003, en los que ella mostraba dudas sobre la existencia de Dios.

En sus últimos años, debilitado por la enfermedad, sus palabras se vuelven más escasas y su pulso para escribir menos firme.

El último comentario en 2003 se refiere a la historia bíblica de Jonás, al que Dios pidió que divulgara su palabra pero que en su lugar huyó. El papa, que antes de su enfermedad viajó incansablemente por el mundo divulgando el Evangelio, escribió en italiano al final de la página: "Jonás, este es el miedo de proclamar el amor de Dios".
 Por Christian Lowe

martes, 11 de febrero de 2014

Oración a la Virgen de Lourdes, Salud de los enfermos

Oh Virgen María, Salud de los enfermos,
que has acompañado a Jesús en el camino del Calvario
y has permanecido junto a la Cruz en la que moría tu Hijo,
participando íntimamente de sus dolores,
acoge nuestros sufrimientos y únelos a los de Él,
para que las semillas esparcidas durante el Jubileo
sigan produciendo frutos abundantes en los años venideros.

Madre de Misericordia, con fe nos volvemos hacia Ti.
Alcánzanos de tu Hijo el que podamos volver pronto,
plenamente restablecidos, a nuestras ocupaciones,
para hacernos útiles al prójimo con nuestro trabajo.
Mientras tanto, quédate junto a nosotros en el momento
de la prueba y ayúdanos a repetir cada día Contigo nuestro "sí",
seguros de que Dios sabe sacar de todo mal un bien más grande. 
Amén

Juan Pablo II

sábado, 8 de febrero de 2014

El Papa Francisco nombrará a Juan Pablo II patrono de las Jornadas Mundiales de la Juventud

VATICANO, 06 Feb. 14 / 04:02 pm (ACI).- 
La Santa Sede dio a conocer hoy el Mensaje del Papa Francisco a los jóvenes para la XXIX Jornada Mundial de la Juventud 2014 (JMJ), que se celebra el Domingo de Ramos en Roma. En el texto el Santo Padre señala que “después de su canonización, que es un acontecimiento que llena nuestro corazón de alegría¨, el Pontífice polaco será el gran patrono de las JMJ, de las que fue iniciador y promotor.

En este primer mensaje que el Papa Francisco dirige a los jóvenes por las JMJ, ilustra sobre los temas de las tres próximas Jornadas, dando inicio al itinerario de preparación espiritual que, a lo largo de tres años, guiará a la celebración internacional en Cracovia, en julio de 2016. La primera JMJ se celebró en Buenos Aires en 1987 con la presencia de Juan Pablo II.

El tema de este primer mensajes es “Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos”. Los temas de las tres próximas JMJ, tomados de las Bienaventuranzas del Evangelio, muestran cómo el Santo Padre considere este pasaje del Evangelio de Mateo un punto de referencia central para la vida de los cristianos, llamados a hacer de él un concreto programa de vida.

En este mensaje, el Papa recuerda “el extraordinario encuentro que vivimos en Río de Janeiro, en la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud. ¡Fue una gran fiesta de la fe y de la fraternidad! La buena gente brasileña nos acogió con los brazos abiertos, como la imagen de Cristo Redentor que desde lo alto del Corcovado domina el magnífico panorama de la playa de Copacabana”.

“A orillas del mar, Jesús renovó su llamada a cada uno de nosotros para que nos convirtamos en sus discípulos misioneros, lo descubramos como el tesoro más precioso de nuestra vida y compartamos esta riqueza con los demás, los que están cerca y los que están lejos, hasta las extremas periferias geográficas y existenciales de nuestro tiempo”.

El Papa Francisco explica a los jóvenes lo que significa ser pobres de espíritu, entrando en la parte esencial del tema de la próxima Jornada Mundial de la Juventud. Jesús mismo eligió un camino de humillación y de pobreza, y el Papa dirige a los jóvenes la invitación insistente de imitarle, indicándoles el ejemplo de San Francisco de Asís. Por ello, los jóvenes cristianos están llamados a la conversión, a abrazar un estilo de vida evangélico marcado por la sobriedad, la búsqueda de lo esencial y la solidaridad concreta en relación a los pobres.

Los pobres son, así explica el Papa, por un lado “la carne que sufre” de Cristo, que todos estamos llamados a tocar personalmente, pero por otro lado podemos convertirnos en verdaderos maestros de vida, pues podemos ofrecer tanto a nivel humano y espiritual.

El Papa subraya a continuación el profundo vínculo entre el tema de la JMJ de Río: “Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos” y las Bienaventuranzas de los pobres de espíritu. De hecho, el Papa Francisco explica que, “la pobreza evangélica es una condición fundamental para que el Reino de Dios se difunda”, pues a menudo es de los corazones más sencillos de donde brota la auténtica alegría, que es el motor mismo de la evangelización.

El Santo Padre recuerda, por último, el trigésimo aniversario de la entrega de la Cruz del Jubileo de la Redención a los jóvenes, que se celebrará el próximo 22 de abril.

“Precisamente a partir de ese acto simbólico de Juan Pablo II comenzó la gran peregrinación juvenil que, desde entonces, continúa a través de los cinco continentes”. Y el papa Francisco anuncia a los jóvenes que, después de su canonización, que es un “acontecimiento que llena nuestro corazón de alegría”, Juan Pablo II “será el gran patrono de las JMJ, de las que fue iniciador y promotor”.

Para leer el mensaje completo, ingrese acá.

viernes, 31 de enero de 2014

Información sobre el sacrílego robo de reliquias de Juan Pablo II

Robo de reliquias de Juan Pablo II

ROMA, 27 Ene. 14 / 12:29 pm (ACI/EWTN Noticias).- A tres meses de la canonización del Beato Juan Pablo II que se realizará el 27 de abril en Roma, desconocidos robaron, en el Santuario de San Pedro de la Ienca, de la Diócesis de L’aquila (Italia), una de las cuatro ampollas en el mundo que contienen la sangre del Pontífice polaco.

El hurto ocurrió la madrugada del sábado 25 de enero. Los ladrones entraron sin forzar la puerta de la sacristía, rompieron el cristal de una ventana y cortaron los barrotes que protegen el relicario. Junto a la ampolla también fue sustraído un crucifijo del altar.

En declaraciones a ACI Prensa, el presidente de la Asociación Cultural del Santuario de Juan Pablo II en San Pedro de la Ienca, Pasquale Corriere, explicó que “se trata de un robo muy grave a nivel mundial, un sacrilegio que afecta a todos los católicos en el mundo y no solo a los habitantes de este pequeño pueblo”.

“No sé quien ha podido hacerlo, pensamos que ha podido ser un robo bajo comisión porque si los ladrones buscaran dinero habrían roto también las cajas de la limosna”, añadió.

La policía está investigando los hechos pero hasta ahora no hay resultados. Según Montagna TV, algunos señalan que existiría “la posibilidad de que los ladrones se hubieran desecho del objeto sagrado”, pero por el momento no hay nada confirmado.

La reliquia de Juan Pablo II había sido donada por el secretario personal del Pontífice por más de 40 años, el ahora Cardenal Estanislao Dziwisz, con motivo de la fundación del santuario en el año 2011, el primer santuario en Europa dedicado al Papa peregrino después de su beatificación el 1 de mayo de ese mismo año.

La sangre de la ampolla había sido extraída al Pontífice en los últimos días de su vida para ponerla a disposición del Centro de Transfusiones del Hospital Bambino Gesù, en donde aún se conserva una de las cuatro que en total se extrajeron.

Encuentran parte de lo robado

ROMA, 30 Ene. 14 / 12:01 pm (ACI/EWTN Noticias).- Casi una semana después del robo de una reliquia de sangre del Beato Papa Juan Pablo II, los agentes encontraron el pequeño trozo de tela de la sotana del Pontífice polaco que quedó manchada de sangre durante el atentado que sufrió en la Plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981. Hasta el momento hay dos detenidos y continúan las investigaciones.

Según señala el diario La Nación, por el robo ocurrido en la iglesia de San Pietro della Ienca, en el L'Aquila, en la región italiana de Los Abruzos, hay dos jóvenes detenidos, de 23 y 24 años, quienes confesaron haber robado el relicario y la cruz del templo.

El presidente de la asociación San Pietro della Ienca, Pasquale Corriere, responsable del santuario del que desapareció la reliquia, explicó a los medios italianos que falta aún una parte que esperan poder recuperar.

El fiscal de L'Aquila, David Mancini, ordenó un nuevo interrogatorio a los dos detenidos para que confiesen dónde se encuentra la reliquia.

Precisamente hoy llegó el llamado del que fuera secretario de Juan Pablo II por más de 40 años, el ahora Arzobispo de Cracovia (Polonia), Cardenal Stanislaw Dziwisz, para que los ladrones devuelvan la reliquia antes de la canonización del Pontífice que se realizará el 27 de abril.

En 2011, el Purpurado entregó a la comunidad de Los Abruzzos la reliquia como "una muestra de su amor hacia la montaña".

La Nación señala que en un primer momento se barajó la posibilidad de que se tratase de un robo para realizar algún rito satánico, pero posteriormente se ha pensado en la posibilidad de que se trate de un robo vinculado a un coleccionista.

miércoles, 22 de enero de 2014

Publican libro con los apuntes personales de Juan Pablo II que su secretario salvó de ser quemados

ROMA, 22 Ene. 14 / 12:02 am (ACI/EWTN Noticias).-
La editorial Znak de Polonia lanzará el próximo 5 de febrero el libro “Estoy en manos de Dios. Apuntes personales 1962-2003”, un texto que recoge las más íntimas memorias del Beato Juan Pablo II, que fueron salvadas de ser quemadas por su secretario por más de 40 años, el ahora Cardenal Stanislaw Dziwisz.

Según anuncia la editorial Znak, el lector encontrará en este volumen “las más importantes preguntas íntimas, profundas, conmovedoras meditaciones y oraciones que marcaban su tiempo día a día”, así como “apuntes que atestiguan su preocupación por sus seres queridos (amigos y colaboradores) y por la Iglesia que le había sido encomendada”.

Los apuntes personales de Juan Pablo II permiten al lector encontrarse con un hombre que siempre confió más en Dios que en sí mismo y que luchó por la verdad hasta el final de su vida.

Juan Pablo II pidió a Mons. Dziwisz, su secretario y más cercano colaborador, quemar los apuntes tras su muerte, pero el ahora Arzobispo de Cracovia decidió no destruirlos sino que los conservó y entregó a la Congregación para las Causas de los Santos, que examinó la vida de Karol Wojtyla durante su proceso de canonización.

En los textos, el lector tiene acceso al corazón del hombre que fue Obispo de Cracovia durante la difícil época del comunismo, y que luego, por cerca de 27 años, fue el sucesor de Pedro a fines del siglo XX e inicios del XXI.

El texto recopila las experiencias de Juan Pablo II, junto a oraciones, reflexiones y comentarios, convirtiendo al lector en un discípulo de la espiritualidad del futuro santo.

En declaraciones a la agencia Kai, el Cardenal Dziwisz explicó su decisión: “No, no quemé los apuntes de Juan Pablo II, porque constituyen la clave de lectura de su espiritualidad, la parte más íntima del hombre: sus relaciones con Dios, con el otro y consigo mismo”.

El libro ya se encuentra en pre-venta en su edición en polaco.

viernes, 17 de enero de 2014

Oración compuesta por Juan Pablo II

Padre Bueno, en Cristo tu Hijo nos revelas tu amor, nos abrazas como a tus hijos y nos ofreces la posibilidad de descubrir, en tu voluntad, los rasgos de nuestro verdadero rostro.

Padre santo, Tú nos llamas a ser santos como Tú eres santo. Te pedimos que nunca falten a tu Iglesia ministros y apóstoles santos que, con la palabra y con los sacramentos, preparen el camino para el encuentro contigo.

Padre misericordioso, da a la Humanidad extraviada, hombres y mujeres, que, con el testimonio de una vida transfigurada, a imagen de tu Hijo, caminen alegremente con todos los demás hermanos y hermanas hacia la patria celestial.

Padre nuestro, con la voz de tu Espíritu Santo, y confiando en la materna intercesión de María, te pedimos ardientemente: manda a tu Iglesia sacerdotes, que sean testimonios valientes de tu infinita bondad. ¡Amén!

domingo, 12 de enero de 2014

Juan Pablo II y el Bautismo

Homilía de S.S. Juan Pablo II en la vigilia celebrada en el hipódromo de Longchamp, París (Jornada Mundial de la Juventud). 23 de agosto de 1997

Queridos jóvenes, ¿sabéis lo que hace en vosotros el sacramento del bautismo? Dios os reconoce como hijos suyos y transforma vuestra existencia en una historia de amor con él. Os conforma con Cristo, para que podáis realizar vuestra vocación personal. Ha venido para establecer una alianza con vosotros y os ofrece su paz. Vivid desde ahora como hijos de la luz, que se saben reconciliados por la cruz del Salvador.

El bautismo, «misterio y esperanza del mundo que vendrá» (san Cirilo de Jerusalén, Procatequesis 10, 12), es el más bello de los dones de Dios, pues nos invita a convertirnos en discípulos del Señor. Nos hace entrar en la intimidad con Dios, en la vida trinitaria, desde hoy y por toda la eternidad. Es una gracia que se da al pecador, que nos purifica del pecado y nos abre un futuro nuevo. Es un baño que lava y regenera. Es una unción que nos conforma con Cristo, sacerdote, profeta y rey. Es una iluminación, que esclarece y da pleno significado a nuestro camino. Es un vestido de fortaleza y de perfección. Revestidos de blanco el día de nuestro bautismo, como lo seremos en el último día, estamos llamados a conservar cada día su esplendor y a recuperarlo por medio del perdón, la oración y la vida cristiana. El bautismo es el signo de que Dios se ha unido con nosotros en nuestro caminar, que embellece nuestra existencia y transforma nuestra historia en una historia sagrada.

Habéis sido llamados, elegidos por Cristo para vivir en la libertad de los hijos de Dios y habéis sido también confirmados en vuestra vocación bautismal y habitados por el Espíritu Santo para anunciar el Evangelio a lo largo de toda vuestra vida. Al recibir el sacramento de la confirmación os comprometéis con todas vuestras fuerzas a hacer crecer pacientemente el don recibido por medio de la recepción de los sacramentos, en particular de la Eucaristía y de la penitencia, que conservan en nosotros la vida bautismal. Bautizados, dais testimonio de Cristo por vuestro esfuerzo de una vida recta y fiel al Señor, que se ha de mantener con una lucha espiritual y moral.

En medio de vuestros hermanos tenéis que vivir como cristianos. Por el bautismo Dios nos da una madre, la Iglesia, con la que crecemos espiritualmente para avanzar por el camino de la santidad. Este sacramento nos integra en un pueblo, nos hace partícipes de la vida eclesial y nos da hermanos y hermanas que amar, para ser «uno en Cristo Jesús» (Ga 3, 28). En la Iglesia no hay ya fronteras; somos un único pueblo solidario, compuesto por múltiples grupos con culturas, sensibilidades y modos de acción diversos, en comunión con los obispos, pastores del rebaño.

Gracias a Cristo estamos cerca de todos nuestros hermanos y somos llamados a manifestar la alegría profunda que se tiene al vivir con él. El Señor nos llama a cumplir nuestra misión donde estamos, pues «el lugar que Dios nos ha señalado es tan hermoso, que no nos está permitido desertar de él» (cf. Carta a Diogneto, VI, 10). Independientemente de lo que hagamos, nuestra vida es para el Señor; en él está nuestra esperanza y nuestro título de gloria. En la Iglesia la presencia de los jóvenes, de los catecúmenos y de los nuevos bautizados es una riqueza y una fuente de vitalidad para toda la comunidad cristiana, llamada a dar cuenta de su fe y a testimoniarla hasta los confines de la tierra.

Un día, en Cafarnaúm, cuando muchos discípulos abandonaban a Jesús, Pedro respondió a la pregunta de Jesús: «¿También vosotros queréis marcharos?», diciéndole: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna» (Jn 6, 67-68). En esta Jornada de la juventud en París, una de las capitales del mundo contemporáneo, el Sucesor de Pedro acaba de repetiros que estas palabras del Apóstol deben ser el faro que os ilumine a todos en vuestro camino. «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna» (Jn 6, 68). Más aún: no sólo nos hablas de la vida eterna. Tú mismo eres la vida eterna. Verdaderamente, tú eres «el camino, la verdad y la vida» (Jn 14, 6).

Queridos jóvenes, por la unción bautismal os habéis convertido en miembros del pueblo santo. Por la unción de la confirmación participáis plenamente en la misión eclesial. La Iglesia, de la que sois parte, tiene confianza en vosotros y cuenta con vosotros. Que vuestra vida cristiana sea un «acostumbrarse» progresivo a la vida con Dios, según la hermosa expresión de san Ireneo, para que seáis misioneros del Evangelio.